¿Qué es lo que queremos hacer sostenible?
Una reflexión sobre el capitalismo y la sostenibilidad del futuro.
- A continuación, conversamos con el presidente Amano sobre la sostenibilidad.
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Hace poco estuve en Europa y una vez más constaté que los ODS ya se han vuelto algo natural allí. Mientras los medios de comunicación en Japón sigan tratando los ODS como noticia, seguramente aún queda mucho por hacer. En Europa, la filosofía de los ODS permea la vida cotidiana y todas las iniciativas se orientan hacia la neutralidad en carbono. Aunque Europa es también una región conocida por sus tendencias conservadoras, sentí con fuerza que actualmente busca transformar el mundo mediante la cooperación entre lo público, lo privado y lo académico.
- ¿Cuál es el trasfondo del avance del reconocimiento de la sostenibilidad en Europa?
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Detrás del llamado a la sostenibilidad hay una sensación de crisis: junto con el calentamiento global, la población mundial se acerca a los diez mil millones y, de seguir así, no podremos sostener a la humanidad. Lo que me impresiona de las personas y empresas europeas al enfrentar estos desafíos globales es que, mientras lideran con grandes causas en la escena internacional, también logran vincularlas firmemente con la economía. En Japón a menudo se ve la idea de "como hacemos algo bueno, no importa que no haya ganancias", pero para contribuir a la sostenibilidad del planeta, las iniciativas mismas deben ser sostenibles. Generar ingresos sólidos está en la base del pensamiento europeo, para lograr que tanto el medioambiente como la economía sean sostenibles. Por eso ven los desafíos globales como oportunidades de negocio con causas nobles y al mismo tiempo avanzan en el aspecto tecnológico. Por otro lado, mientras Europa trabaja en conjunto entre el sector público, privado y académico, en Estados Unidos fuertes "individualidades" como las empresas emergentes lideran la generación de innovaciones sin precedentes. Cada región actúa consciente de su influencia económica y su voz en el mundo. Dentro de este marco, Japón también necesita reflexionar sobre cómo abordar estos temas.
- ¿Pueden coexistir la economía y el medioambiente?
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Habrán pasado unos 30 años. Cuando visité Escandinavia, en el hotel había un cartel que decía: "¿Sabe cuánta agua se necesita para lavar esta toalla que ha utilizado?" En aquella época, en Japón aún no estaba arraigada la llamada "conciencia ambiental", por lo que me causó un gran impacto. Ya existían en Dinamarca las principales empresas de energía eólica actuales, así que estaban bastante avanzados. Por otro lado, en esa misma época en Japón comenzaban a actuar las ONG ambientales, pero aún parecían desvinculadas de la gestión empresarial. La gestión, por un lado, y lo bueno para el planeta, por otro: me inquietaba que fueran difíciles de compatibilizar. Sin embargo, al ver con mis propios ojos la realidad europea en los últimos años, me quedó claro que con innovación tecnológica sí existe una vía para que la economía y el medioambiente coexistan en armonía.
- ¿Qué es lo que debe priorizar una empresa para lograr el equilibrio entre economía y medioambiente?
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Para heredar las ideas que han enriquecido al mundo, como la democracia y el capitalismo, es indispensable una economía sólida. Al mismo tiempo, Amano Enzyme busca trabajar no solo para el beneficio de quienes se relacionan con la empresa, sino también para la sociedad. Pensamos que el crecimiento conjunto de la empresa y sus colaboradores, acompañado de un aumento en las ventas, amplía proporcionalmente el alcance de nuestra contribución social. Las ganancias se generan para sostener esa actividad. Además, desde una perspectiva sostenible, más que reaccionar a los altibajos de corto plazo, lo importante es evaluar el recorrido sustancial de la empresa con una mirada a mediano y largo plazo y establecer estrategias en consecuencia. Recientemente, ha aumentado el número de empresas que salen de la bolsa de valores, lo que interpreto como una exploración sobre si "podrían existir a futuro diversas formas de capitalismo". No se trata de cuál es mejor, sino de que lo que esta sociedad necesita es diversidad. Lo importante es que cada una de las partes interesadas sea feliz.
- La coexistencia con el medioambiente se ha convertido en un tema crucial para la sociedad. ¿Pueden las enzimas contribuir a ello?
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Actualmente, la biotecnología genera enormes expectativas en la sociedad. Llevo más de 40 años dedicado a este trabajo y nunca imaginé que llegaría una época en que las enzimas captarían tanta atención. En Amano Enzyme recibimos consultas de personas de diversos sectores, interesadas porque "la biotecnología es increíble". Detrás del avance tecnológico experimentado hasta ahora está el desarrollo revolucionario de la informática. La investigación de las enzimas requiere predicciones precisas de estructuras tridimensionales. Antiguamente, los cálculos eran demasiado masivos, pero hoy la tecnología computacional permite realizar incluso aquellos que antes se habrían abandonado. Gracias a estos avances tecnológicos, si se logra sustituir los productos de origen petroquímico por otros de origen biotecnológico, será posible crear materiales con menor impacto ambiental. Por eso la biotecnología está captando la atención de múltiples industrias.
- Si la manufactura de origen químico pudiera realizarse mediante biotecnología, sería un gran paso hacia la neutralidad en carbono, ¿verdad?
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Estoy completamente de acuerdo. Sin embargo, en la práctica, reemplazar todos los productos de origen petroquímico con alternativas biotecnológicas es realmente difícil. Para lograrlo, el precio de los productos de origen biotecnológico debería ser al menos comparable al de los productos químicos. Hasta ahora, muchas tecnologías han captado la atención como tendencias, pero antes de volverse algo cotidiano para la sociedad han perdido impulso debido al costo, entre otros factores. La situación actual presenta una especie de auge biotecnológico, pero creo que incluso cuando pase ese auge, quienes perseveren en sus investigaciones serán quienes generen la verdadera innovación. Amano Enzyme también ha comenzado a trabajar con empresas emergentes que cuentan con esas tecnologías y convicciones. No solo invertimos en ellas, sino que buscamos formas de colaboración que generen sinergias de negocio.
- ¿Existen diferencias entre Japón y el resto del mundo en cuanto a la biotecnología?
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Los japoneses tenemos un espíritu de coexistencia con la naturaleza, con la influencia del pensamiento sintoísta y budista como trasfondo. Esa mentalidad se refleja también en la biotecnología, por ejemplo, en la diferencia entre buscar nuevos microorganismos en la naturaleza o crearlos mediante la modificación genética. Conscientes de que solo se conoce el 0,01 % de los microorganismos del mundo natural, los investigadores japoneses creen en el potencial ilimitado de las enzimas aún desconocidas por la humanidad y continúan pacientemente buscando microorganismos en el suelo mediante el método de tamizaje. En cambio, en Occidente el enfoque consiste básicamente en diseñar enzimas específicas mediante la modificación genética. En años recientes, la tecnología de predicción de estructuras tridimensionales de proteínas enzimáticas con IA y el diseño computacional de proteínas han sido galardonados con el Premio Nobel. Sin embargo, las empresas de enzimas con fortalezas tanto en tecnologías de vanguardia como en métodos tradicionales de investigación como el tamizaje son cada vez menos. Por eso, atendiendo las necesidades de nuestros clientes, en Amano Enzyme perseguimos simultáneamente la tradición y la biotecnología de vanguardia, aprovechando las ventajas de ambas para crear innovación. Por supuesto, con la premisa fundamental de que ambas sean seguras.
- ¿Cuál es el tema al que Amano Enzyme quiere dedicar sus esfuerzos en el ámbito de la sostenibilidad?
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La reducción del desperdicio de alimentos. En el sector alimentario, uno de los desafíos compartidos es precisamente "cómo aprovechar al máximo los alimentos". Las enzimas pueden contribuir a ello: aprovechar los ingredientes al máximo sin generar desperdicios, extender la vida útil, lograr un buen sabor y facilidad de consumo. Por muy buenos que sean para el medioambiente, si los alimentos no son sabrosos, las iniciativas no perduran. También buscamos mejorar el sabor de la carne de origen vegetal y las proteínas de soya. Así, aprovechando plenamente los ingredientes japoneses, se puede contribuir además a reducir el impacto ambiental en la logística. Aparte de la pérdida de alimentos, la lista de problemas medioambientales donde las enzimas pueden aportar es muy extensa. En este histórico punto de inflexión hacia una sociedad circular, estoy convencido de que la biotecnología contribuirá de manera protagónica.
- Ante el creciente potencial de las enzimas en la sostenibilidad, ¿cuál es la fortaleza de Amano Enzyme en este ámbito?
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Las consultas que recibe nuestra empresa son pedidos muy precisos y especializados, como: "¿Existirá una enzima que transforme esta sustancia o que destruya estas células?", por ejemplo para mejorar el "teñido de fibras" o la "extracción de aceites". Dado que existen temas de distinta magnitud, en Amano Enzyme creemos que es necesario elegir aquellos acordes a nuestra empresa, en los que podamos aportar verdadero valor con recursos limitados. Esa es la idea que fundamenta nuestra oferta de enzimas especializadas hechas a medida, lo que constituye nuestra fortaleza. Las empresas que trabajan con enzimas pueden diferir en este punto, pero junto con comprender y cultivar las propias fortalezas, es importante demostrar el valor que responde a las necesidades de nuestros clientes en aquellos temas afines a nuestras capacidades.
- ¿Qué necesita Japón para hacer realidad una sociedad circular?
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Por todas partes se insta a buscar la innovación, pero muchas personas aún están rodeadas por el inconsciente "muro del sentido común". Por ejemplo, cuando un chef extranjero se maravilló con el katsuobushi (bonito seco y ahumado) y luego lo recreó con calabaza: una idea imposible para un japonés limitado por el muro del sentido común. En el mundo del arte, los artistas que trascienden desafían la expresión con métodos inéditos para la humanidad. Lo mismo ocurre en la investigación y el desarrollo. La cocina, el arte y la investigación básica comparten este fundamento: quienes producen obras reconocidas a nivel mundial no lo hacen dentro de los marcos existentes, sino creando campos enteramente nuevos. Todos abren paso con gran esfuerzo a una innovación que está al otro lado del muro del sentido común. Esto conecta con el espíritu fundador de Amano: "Hacer lo intangible, tangible". En el ámbito de la sostenibilidad, pienso que no se trata de volver a los viejos buenos tiempos, sino que se necesitan ideas que rompan con los marcos tradicionales para innovar y así heredar lo que es importante.
- Para finalizar, cuéntenos sobre las fortalezas de Japón y la dirección que apunta para lograr un mundo sostenible.
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La búsqueda de enzimas basada en macrodatos, predominante en Occidente, al igual que la tecnología de diseño de proteínas, utiliza fundamentalmente conocimiento y datos que los humanos ya poseen, por lo que puede considerarse un enfoque que busca algo similar a lo conocido. Por lo tanto, más que crear algo totalmente nuevo y desconocido para la humanidad, se trata de un "invento" donde se diseña y produce una enzima a partir de un plano. Por otro lado, el enfoque de las técnicas tradicionales consiste en recolectar de la naturaleza, por lo que existe la posibilidad de encontrar microorganismos que produzcan enzimas que superan la imaginación humana. Eso es precisamente un "descubrimiento". Es decir, la innovación disruptiva impensada podría ser quizás una fortaleza de las técnicas tradicionales en las que Japón destaca.
El espíritu altruista valorado por los japoneses nace de la empatía y la capacidad imaginativa hacia seres distintos a uno mismo o hacia lo que no está presente aquí y ahora, y ha sido cultivado desde tiempos antiguos gracias al respeto y la gratitud ante los diversos dones de la naturaleza, las personas, los climas y las culturas. Precisamente por eso, creo que los japoneses, empezando por la investigación y en cualquier tipo de trabajo, tienen la capacidad de actuar sin distinciones de rango, como un solo equipo a nivel mundial, y que son bien valorados por ello. Hemos hablado mucho sobre Occidente en relación con la sostenibilidad, pero observando los buenos ejemplos del mundo, también debemos reconocer y preservar las fortalezas de Japón.